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Sexo de una noche


Autor: 
Diego Jiménez

El "juntos para toda la vida" pasó a la historia. El 50 por ciento de los matrimonios se separan, por lo que es bastante habitual pasar grandes periodos sin pareja estable. Pero no por ello hay que renunciar al sexo. Su práctica es necesaria y beneficiosa para nuestro organismo.

Sexo de una noche

Claves para que no sea un desastre

El porcentaje de separaciones y divorcios aumenta cada año. Las personas que se encuentran en esta situación, una vez superado el trauma de la ruptura, se sienten desorientadas, anhelan pareja desesperadamente, se vuelcan totalmente cada vez que creen haber encontrado la persona idónea, obteniendo como resultado una relación fallida tras otra. Esto les produce una merma en su autoestima, sin contar el daño producido por los desengaños sucesivos. Pero después de un tiempo, el deseo se acumula, y confunden el deseo con amor; se repite así el mismo patrón de dependencia y frustración con la ruptura.

Muchos de ellos, cuando asimilan que los príncipes azules y las princesas no existen, optan por no tener pareja, ser un single, término que está muy de moda últimamente. Existe una gran mayoría de personas que necesitan sentir un vínculo afectivo para tener una relación sexual. Esta necesidad se da más en las mujeres, pues durante años recibieron una educación que condenaba el sexo fuera de la pareja. Al ser consecuencia de una educación sexual represiva, se observa que las chicas jóvenes, que han recibido una educación sexual menos represora, viven el sexo con más naturalidad. Porque no es cierto que las mujeres tengan menos necesidades sexuales que los hombres. Lo que sí suelen tener es más control sobre ellas. Pero esto se debía a cierta presión social, y ambos sexos se están igualando.

Sexo sin pareja

El sexo es necesario para una correcta salud mental y nos proporciona muchos beneficios; descarga tensiones, aumenta nuestra autoestima, mantiene en forma todo el aparato reproductor y es un buen ejercicio físico.

No tiene nada de malo tener sexo con una o varias personas con las que no haya ningún vínculo afectivo, siempre que se mantenga dentro del respeto mutuo y las dos personas estén de acuerdo. Disfruta de tu cuerpo, cuando y con quien te apetezca, no se trata de que empieces a buscar sexo con cualquiera, pero sí que lo tengas con normalidad cuando lo desees.

El sexo sin compromiso proporciona algunos beneficios, sobre todo porque es un contacto espontáneo, fruto del deseo primario de dos personas, con lo que seguramente será más apasionado (sin rutina) que dentro de una pareja que lleva cierto tiempo. Las relaciones sexuales fuera de la pareja ayudarán a muchas personas a que se sientan más desinhibidas, al no pensar tanto en el otro, en lo que pueda pensar, pues si no lo deseas no tienes por qué volver a verle.

El juego de la seducción

Desear tener sexo con un desconocido, que nos atrae, es un primer paso, pero obtenerlo es otra cosa muy distinta. Para ello, lo primero que necesitas es sentirte sensual y sexual. Para un encuentro casual es importante seleccionar al candidato ideal. Para eso, lo mejor es evitar compañeros de trabajo o amigos. Porque si lo haces con alguien de tu entorno puede resultarte difícil que no se repita. Recuerda lo que realmente estás buscando. Otra opción es tener un sexo amigo. Aunque este tema daría para otro artículo.

No trates de parecer interesante, no importa cómo seas, no estás buscando pareja, tan sólo pasar una noche apasionada con otra persona, y para ello lo primero es que tiene que verse y sentirse que quieres sexo. Utiliza el lenguaje no verbal, utiliza todo cuerpo para mostrar receptividad, mira a los ojos, muérdete los labios, sonríe pícaramente. Halaga y piropea, que la persona note que te gusta.

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