You are hereAquí te pillo, aquí te mato

Aquí te pillo, aquí te mato


seduccion

Sexo y muerte van de la mano en el mundo del espectáculo, en un bufé libre en el que cabe todo. Crímenes, muertes accidentales en plena efusión amorosa, parafilias, ajustes de cuentas y hasta una maldición que parece perseguir a las playmates.

Sexo y muerte van de la mano en el mundo del espectáculo, en un bufé libre en el que cabe todo. Crímenes, muertes accidentales en plena efusión amorosa, parafilias, ajustes de cuentas y hasta una maldición que parece perseguir a las playmates.

Sexo y glamour

Sexo mortal en Hollywood

Las historias luctuosas que combinan muerte y sexo no son patrimonio de las estrellas, pero los casos que protagonizan son los que todos preferimos. Cuando una celebrity fallece en circunstancias extrañas, los cotillas profesionales y amateurs corren a conspirar, crear rumores e incluso a veces, a buscar información. Como no podía ser menos, el espectáculo y el negocio están servidos en bandeja.

No he superado la muerte de David Carradine. Ni yo, ni la manada de nostálgicos que crecieron con Kung Fu y se hicieron mayores con Kill Bill. Es complicado imaginar al pequeño saltamontes muerto dentro del armario de una habitación de hotel, atado y víctima de la axfisia autoerótica, como se ha sugerido. En torno a su misteriosa muerte hay muchas teorías. La más original la apuntaba el abogado de las estrellas, Mark Geragos, que afirmó en el programa de Larry King que la familia sospecha de una organización secreta de artes marciales. Para colmo, su ex-mujer, la actriz Marina Anderson, ha declarado que Carradine gustaba de juegos sexuales "potencialmente mortales". Mi hipótesis favorita, por bizarra, es la del productor británico David Winters, amigo íntimo de David Carradine. Cree que le asesinaron unas prostitutas transexuales tailandesas que le drogaron para robarle.

Posados malditos

Las conejitas de Playboy son atractivas, jóvenes, sexys... asesinadas. La leyenda negra del imperio pornográfico de Hefner ha tocado a muchas de las que se atrevieron a posar para sus páginas. Esto me recuerda a las películas de terror adolescente y una de sus reglas básicas: el que practica sexo, muere a manos del psicópata. Algo así les pasó a la actriz Sharon Tate, muerta a manos de Charles Manson y su adorable "familia". Tampoco corrieron mejor suerte la recachutada Jane Mansfield, que fue decapitada en un truculento accidente de coche, o Marilyn Monroe. La conejita Anna Nicole Smith ha sido la última señalada por esta maldición. La encontraron cumpliendo tópicos: en una habitación de hotel y rellena de sedantes según demostró la segunda autopsia.

La historia más terrible es la de Dorothy Stratten. La rubia Dorothy se casó con el hombre equivocado, Paul Snider, un vividor que la convenció para hacerse unas fotos desnuda. Con ellas llegó a ser la chica Playboy del 25 aniversario de la publicación mientras su marido se dedicaba a controlarla de forma enfermiza. Comenzó a hacerse un hueco en el cine, rodó junto a Audrey Hepburn They All Laughed, una comedia de Peter Bogdanovich, y surgió el romance. Cuando su esposo supo que iba a abandonarle por el director, la mató y se suicidó. Se habló de necrofilia. Dorothy tenía veinte años.

Hollywood se alimenta de sus desgracias y Bob Fosse rodó una película sobre su historia, Star 80. El film se inspiró en un artículo de Teresa Carpenter con el que ganó el Pulitzer y en el que acusaba a Bogdanovich y al magnate de Playboy, Hugh Hefner, de explotar a la infortunada Stratten. La cinta se rodó en parte en la casa en la que se cometió el crimen. La protagonizaron Eric Roberts, hermanísimo de Julia, y Mariel Hemingway, que sigue viva a pesar de la tradición familiar de dejar bonitos cadáveres. Para redondear su tragedia al estilo Hitchcock, Bogdanovich se casó con la hermana pequeña de Dorothy.

Su voto: Nada